Cavitación médica

        Es la alternativa más novedosa, cómoda, segura y eficaz a la liposucción. Consiste en provocar la destrucción del tejido adiposo de manera selectiva, sin dañar el resto de tejidos y estructuras adyacentes (vasos sanguíneos, nervios, etc). Se consiguen reducciones de volumen en cualquier zona adiposa del cuerpo, ya sea celulitis o grasa localizada, por ejemplo en abdomen.

        En la mayoría de los casos se complementa la cavitación con la técnica médica denominada hidrolipoclasia o rotura de los adipocitos mediante la infiltración de un suero específico que, unido a los ultrasonidos responsables de la sonicación, acelera el proceso de eliminación de la grasa.

        Es un tratamiento donde los resultados se obtienen de manera progresiva y el número de sesiones dependerá de la proporción de grasa a eliminar. Por norma general suelen necesitarse un mínimo de 4 a 6 sesiones de 60 minutos, con intervalos semanales y siempre van asociadas, dentro de la misma semana, a un tratamiento de presoterapia, drenaje linfático o masaje, para ayudar a la eliminación de la grasa y las células destruidas.