Bioestimulación Dérmica

        Con el paso del tiempo la piel va perdiendo tersura y elasticidad, sus componentes van siendo degradados por los radicales libres y se produce envejecimiento de la misma.

        Para retardar este proceso se llevan a cabo diversas técnicas médico-estéticas que pretenden reincorporar a la piel los componentes perdidos.

        Un ejemplo de ellas es la mesoplastia o mesoterapia facial, en la que se utiliza Ácido Hialurónico inyectado mediante finísimas agujas. Este componente natural de la dermis reconstituye las fibras elásticas y rehidrata la piel. También se pueden añadir vitaminas, silicio y otros compuestos estructurantes.

        Es una técnica cien por cien efectiva puesto que se coloca la sustancia justo en el lugar que le corresponde, donde ejerce un mayor poder reconstituyente. Así se obtiene la máxima penetración.

        El protocolo de actuación marca tres sesiones iniciales de apenas 20 minutos, separadas 15 días entre sí, y luego una sesión de mantenimiento cada 3 o 4 meses.

        Se consigue una luminosidad en el rostro impensable con los tratamientos externos y puede realizarse durante todo el año.