Toxina Botulínica

        Algunas arrugas faciales se producen por los movimientos que hacemos al hablar, reír o gesticular. Son las “arrugas de expresión”.

        Para estos casos es ideal el tratamiento con toxina botulínica (el famoso y renombrado BOTOX), que en nuestro ámbito de actuación se denomina Vistabel.

        Su mecanismo de acción es mediante la competencia que ejerce esta toxina con la acetilcolina, sustancia encargada de producir la contracción del músculo. La toxina se une a los receptores y la acetilcolina no puede ejercer su función, quedando el músculo paralizado temporalmente, hasta que después de degradar la toxina, la acetilcolina pueda volver a hacer funcionar el músculo. Esto sucede en el plazo de entre 4 y 6 meses aproximadamente.

        Es un tratamiento con resultados espectaculares que, bien utilizado, no cambia la expresión del rostro, y consigue borrar las molestas arrugas en frente, entrecejo y “patas de gallo” alrededor de los ojos.

        Es un método poco complicado para el médico experto. Se realiza en menos de 30 minutos y su efecto comienza al cabo de 3 días, siendo ideal programarlo para unas 3 semanas antes de fiestas señaladas.